Renacer en Primavera

By | 26 marzo, 2012

La primavera ya está aquí. Disfrutamos de más horas de luz, de temperaturas más suaves y regresan las alergias. En la ciudad cuesta más comprobar cómo la naturaleza está en plena ebullición, pero si tenemos la suerte de poder pasar unas horas en el campo, el espectáculo es fascinante.

primavera

La energía de la Tierra, que ha estado dormida en los meses de invierno, inicia su renacimiento. Los árboles frutales empiezan a florecer y gracias a los insectos emprenden de nuevo el ciclo reproductivo que finalizará con el obsequio de sus frutos. Los campos de cultivo se tiñen de un verde espesor y quedan salpicados de flores de todo tipo y variedad de colores y los animales despiertan del letargo. De tierras muy lejanas regresan las golondrinas y las cigüeñas para construir sus nidos en los campanarios, las grúas y los huecos que quedan bajo los tejados. Los animales que viven bajo tierra agujerean al suelo y regresan a la luz. Un año más, el ciclo se reproduce, sin prisa pero sin pausa. La naturaleza renace y todo vuelve a brotar. Las floristerías se llenan de macetas de colores, y en los jardines renacen las flores por doquier.

Los humanos somos seres de la Naturaleza, igual que los animales y plantas que ahora inauguran la nueva estación. La diferencia es que, con la adaptación al mundo urbano y “civilizado”, hemos ido perdiendo esa conexión natural con los ciclos de la Vida. La llegada de la primavera puede ser un buen momento para chequear nuestro estado: ¿Cómo nos sentimos? ¿Somos conscientes de nuestro estado interno? ¿Qué cosas no nos gustan de nuestra vida o de nosotros mismos en este momento?, ¿Cómo podemos aceptarlas para, después, modificarlas?. Todos y cada uno de nosotros somos capaces de reinventarnos si nos lo proponemos y de conectar con esa energía vital, natural e intuitiva que llevamos dentro. Al igual que los animales y las plantas despiertan de su letargo y conectan unos con otros para trabajar en equipo, nosotros podemos también despertar de nuestro sueño inconsciente y abandonar el individualismo que caracteriza la sociedad en la que vivimos. Es sólo cuestión de voluntad, ganas y, sobretodo, valentía.

Imagen: formulatv.com

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