Remedios Nutricionales contra la Hipertensión Arterial

Según los datos publicados por la Sociedad Española de Hipertensión y la Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial, en España la prevalencia de hipertensión en adultos es de un 35% – alcanzando el 40% en edades medias y el 68% en mayores de 60 años-, afectando, en total, a unos 10 millones de sujetos adultos.

hipertension

Los cereales integrales

Si bien es cierto que puede existir cierta predisposición genética para desarrollar hipertensión, no hay que olvidar el papel fundamental de la dieta y el estilo de vida activo y saludable. Según una investigación publicada en julio de 2011 en la revista American Journal of Clinical Nutrition la ingesta de cereales integrales se relaciona de forma inversa con el riesgo de sufrir hipertensión arterial. Es decir, los grupos del experimento cuyos miembros consumían cantidades superiores de cereales integrales, registraban menos casos de hipertensión. De entre los cereales integrales el estudio destacó el salvado de trigo como ingrediente potencialmente responsable de la reducción del riesgo de hipertensión, si bien también son recomendables la cebada, la avena, el centeno y el mijo. Los cereales y harinas integrales son mucho más nutritivos y saludables que los refinados. Ayudan a prevenir cánceres, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. Una de sus principales aportaciones es la fibra: el Institute of Medicine estadounidense fija las cuantías recomendadas de fibra entre 30 y 38 gramos diarios para los hombres y entre 21 y 25 para las mujeres. Sin embargo, la ingesta media en España no alcanza los 19 gramos al día.

Las espinacas

Los nitratos inorgánicos presentes en las verduras como las espinacas producen óxido nítrico al entrar en contacto con las bacterias bucales. Según un equipo de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) ese óxido posee propiedades vasodilatadoras en las arterias, ayudando a abrirlas y a mejorar su función, contribuyendo así al control de la tensión arterial.

La alimentación y la práctica regular de ejercicio físico son dos buenas pautas preventivas para reducir el riesgo de sufrir hipertensión arterial, tanto para las personas sanas como para aquellas que presentan niveles de tensión altos que, por el momento, no necesitan de tratamiento farmacológico e incluso, también, para las que ya se estén medicando. Además, los ejercicios y las técnicas de relajación ayudan a mantener el estrés a raya, contribuyendo también a mantener un equilibrio en el organismo y unos buenos niveles de tensión arterial.

Fuente: Vivir Mejor, nº 126, Enero 2012
Imagen: irespuestas.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *