Por Qué Una Caloría No Es Una Caloría

Cuando hablamos de una caloría existen ciertas afirmaciones que pudieran referirse a lo mismo pero con efectos diversos para el organismo.

Portada del libroPara responder a la pregunta ¿Por Qué Una Caloría No Es Una Caloría?, te presento un extracto del libro “El Cuerpo Perfecto en Cuatro Horas“, escrito por Timothy Ferriss en la edición traducida al castellano de febrero de 2012.

“Las calorías son todas iguales, ya vengan de la ternera o del whisky, del azúcar o el almidón, o del queso y las galletas. Demasiadas calorías no son más que demasiadas calorías”. FRED STARE, fundador y antiguo jefe del Departamento de Nutrición de la Univesidad de Harvard.

La anterior afirmación es tan ridícula que raya en lo increíble, pero analicemos la cuestión desde una óptica más racional: situaciones hipotéticas.

Situación 1:

Dos gemelos idénticos, ambos varones, comen exactamente lo mismo durante treinta días. La única diferencia: uno de los sujetos acaba de completar un potente tratamiento de antiobóticos y ahora carece de buenas bacterias suficientes para una digestión completa.

¿Será igual el resultado en la composición corporal?

Claro que no. Regla número 1: Lo que importa no es lo que te llevas a la boca, sino lo que llega a tu torrente sanguíneo. Si pasa de largo, no cuenta.

El creador de la “caloría” tal como la conocemos, el químico decimonónico Wilbur Olin Atwater, no disponía de la tecnología que tenemos hoy día. Él incineraba los alimentos. La incineración no equivale a la digestión humana: comer un leño de la chimenea no acumulará la misma cantidad de calorías que producirá quemarlo. Los estómagos tienen dificultades con la corteza de los árboles, como con muchas otras cosas.

Situación 2:

Tres mujeres de la misma raza, edad y composición corporal consumen 2.000 calorías diarias durante 30 días. El sujeto 1 consume sólo azúcar de mesa; el sujeto 2 consume sólo pechuga de pollo sin grasa, y el sujeto 3 sólo consume mayonesa (2.000 calorías son sólo 19,4 cucharadas, por si os interesa probarlo).

¿Será igual el resultado en la composición corporal?

Claro que no. Regla número 2: Las respuestas hormonales a los carbohidratos, las proteínas y las grasas son distintas.

No son pocos los estudios clínicos que demuestran que las calorías de la carne bovina(*) no equivalen a las calorías del whisky.

(*) Las proteínas, por decir algo, originan un efecto térmico de los alimentos (ETA), mayor que los carbohidratos o las grasas. Dicho en términos sencillos, en la digestión se “pierde” en forma de calor un porcentaje mayor de calorías con las proteínas que con los carbohidratos o las grasas. Esto ha llevado a algunos científicos a afirmar que las cuatro calorías por gramo atribuidas a las proteínas deberían reducirse en un 20 por ciento, es decir, a 3,2 calorías por gramo.

Uno de dichos estudios, llevado a cabo por Kekwick y Pawan, comparaba tres grupos sometidos a dietas de semidesnutrición (isocalóricas) calóricamente idénticas, uno con un 90 por ciento de grasa, otro con un 90 por ciento de proteínas y un tercero con un 90 por ciento de carbohidratos. Aunque asegurar el cumplimiento era todo un desafío, los resultados fueron manifiestamente distintos:

1.000 cal con un 90% de grasas = pérdida de peso de 0,41 kg por día
1.000 cal con un 90% de proteínas = pérdida de peso de 0,27 kg por día
1.000 cal con un 90% de carbohidratos = aumento de peso de 0,11 kg

Fuentes distintas de calorías = resultados distintos.

Los factores que afectan a la distribución de calorías -y que pueden modificarse de cara a la pérdida de grasa y el aumento de masa muscular- incluyen:

  • la digestión,
  • la proporción de proteínas-carbohidratos-grasas
  • y el momento de ingestión.

Tal como he comentado al inicio de este escrito, el texto fue extraído del libro “El Cuerpo Perfecto en Cuatro Horas“, el cual contiene más de 500 páginas y donde se explican con mayor detalle estas tres variables, además de otros estudios y experimentos relacionados con la pérdida de peso, el ejercicio y otros factores para tener un peso ideal y un cuerpo de revista.

Si quieres tener un cuerpo perfecto y convertirte en un Super Humano al estilo de Timothy Ferriss, dale una revisada a “El Cuerpo Perfecto en Cuatro Horas“.

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