Publicado en marzo 1, 2007 Iván de León No hay comentarios
Los trabajadores sociales británicos decidieron permitir a un niño de 8 años de edad que pesa casi 200 libras (91 kilogramos) permanecer en casa con su madre, quien ha negado dejar de alimentarlo con comida chatarra.
La madre de Connor McCreaddie dice que su hijo no comerá alimentos sanos como frutas y vegetales (al parecer no le gustan) y habÃa rechazado una sugerencia para que ella colocara una cerradura en el refrigerador.
Los trabajadores sociales habÃan considerado tomar el cuidado del niño, lo que ha incitado un interés intenso de los medios en un paÃs con niveles elevados de obesidad en los niños.
Pero después de una reunión con Connor y su madre Nicola McKeown, 35, el consejo local en Tyneside del Norte en el noreste de Inglaterra dijeron que él permanecerÃa en casa.
Los estudios demuestran que Gran Bretaña tiene el peor Ãndice de obesidad entre los niños de Europa. El regulador de medios del paÃs planea a partir del próximo año prohibir los anuncios de comida chatarra en televisión que están dirigidos a los niños en edad escolar.
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Imagen extraÃda de Yahoo
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