Mamis, obsesión por el orden o estrés por el desorden?

Desde siempre existen las personas obsesionadas por el orden y la limpieza y aquellas a las que el desorden no les afecta en lo más mínimo, pero que pasa cuando te conviertes en mamá?; Empiezan a llegar los juguetes que eventualmente estarán regados por toda la casa, tendrás ropita por todos lados y casi siempre más sucia que limpia, el cochecito, el corralito, el mini gimnasio, la silla para comer las papillas, la mecedora, etc etc etc, así que digamos que la entropía o grado de desorden de nuestro hogar  se dispara de un día para otro.

Desorden-mami-niños

 

Entonces, que decidimos hacer como mamis? Nos obsesionamos porque nuestra casa continúe estando tan ordenada y limpia como antes o de vez en cuando hacemos la vista gorda y apostamos por compartir un poco más de tiempo con nuestros niños? En mi caso en particular, cuando yo era niña, mi mami trabajaba mucho, así que el poco “tiempo libre” que le quedaba debía invertirlo en atender a tres niños y a su casa, con lo cual no nos quedaba mucho tiempo para jugar juntas. Si soy sincera, aunque no lo reprocho porque siempre supo hacernos llegar su amor de mil formas diferentes, creo que ambas (mi mami y yo) hubiésemos querido tener más tiempo libre para estar juntas, jugar a la peluquería, pintar o hacer historias, pero por necesidad, no pudo ser así, así que yo, ahora que soy mamá decidí muchas veces hacer la vista gorda y jugar y jugar con mis hijos cada vez que pueda, bajo mi punto de vista luego siempre habrá un ratito para lavar los platos o tender la ropa, los platos o la ropa se romperán, se ensuciarán, se cambiarán por unos nuevos, se llenaran y vaciarán de comida siempre, pero mis niños un buen día crecerán y tendrán que volar y mientras pueda disfrutarlos yo decido disfrutar, ojo, con esto no quiero decir que esta sea la mejor opción, sólo fue la que escogí yo.

Particularmente pienso que ambas opciones vividas intensamente pueden afectar de una u otra forma nuestro equilibrio mental y emocional, si decidimos ser unas obsesas del orden, seremos eternamente unas esclavas de la limpieza, nos estresará ver el más mínimo desorden y seguramente dejaremos de disfrutar muchísimas cosas. Y de la otra forma, si decidimos muchas veces hacernos la vista gorda dejándolo todo para después, también terminaremos estresadas por tanto caos, en ambos casos seguramente los niños terminarán pagando los platos rotos por todo nuestro estrés y es esto (bajo mi punto de vista) es lo que realmente debemos evitar, porque al fin y al cabo los niños son sólo eso, niños.

Así que mi humilde consejo es que tomemos la opción que tomemos, no dejemos  que se apodere de nosotras, no permitamos que perturbe nuestra paz mental, intentemos buscar el equilibrio. Y siempre siempre, regalemonos un ratito de disfrute con nuestros niños.

Que pases un feliz día y feliz vida sana 😉

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *