Infusiones para el Dolor de Garganta

Escozor, picor, molestias al tragar…estos son algunos de los síntomas del dolor de garganta tan típico de esta época del año, en la que el frío hace acto de presencia. El dolor de garganta acostumbra a ser una de las primeras señales del resfriado, de la faringitis o de una amigdalitis. Sea cual sea la causa que lo provoca, las plantas medicinales son un útil complemento a los fármacos, calman las molestias y fortalecen el sistema inmunológico. Las plantas medicinales pueden utilizarse para hacer gargarismos, como tisanas calmantes para tomar o incluso como cataplasmas.

Las infusiones: aliadas de nuestra Salud

Gargarismos. El contacto del agua caliente con las amígdalas proporciona un alivio directo e inmediato a la zona irritada. Lo ideal es realizar gárgaras durante quince minutos con la infusión caliente, pero sin quemarse, tres o cuatro veces al día hasta que desaparezcan las molestias. Las plantas medicinales más adecuadas son la salvia (fortalece la membrana de las mucosas de la boca y la garganta y evita la inflamación), el malvavisco (tiene propiedades expectorantes, es un bálsamo ideal cuando la garganta está irritada) y el llantén (reduce la mucosidad, combate la afonía y las infecciones de faringe y laringe). Hay que destacar que estas tres plantas medicinales deben evitarse durante el embarazo, ya que presentan riesgo de aborto.

Tisanas calmantes. Cuando las molestias de garganta van acompañadas de carraspera y tos, una infusión bien caliente de violeta, tomillo o tusílago logra calmar los síntomas. La violeta presenta virtudes analgésicas, expectorantes y antitusivas por lo que es un remedio eficaz para el dolor de garganta, la tos irritativa y la sensación de “trancazo”, pero en dosis muy altas puede provocar vómitos. El tomillo posee un potente efecto antiséptico de las vías respiratorias, suaviza la garganta y evita el desarrollo de infecciones. Se desaconseja la ingesta del aceite esencial. El tusílago es un gran expectorante natural, muy eficaz para combatir la tos persistente, pero no debe tomarse durante más de dos semanas.

El limón y la miel son grandes aliados de las infusiones. El limón es un gran desinfectante por lo que resulta muy útil tanto si se hacen gargarismos como si se ingiere la planta en infusión, bastando con añadir unas gotas de limón natural al preparado. En el mismo sentido, la miel tiene la capacidad de inhibir las bacterias que provocan el dolor de garganta. Combinando la planta medicinal con limón y miel se logra un preparado mucho más eficaz para aliviar las molestias y recuperar la Salud.

Para los que quieran seguir descubriendo las propiedades y los usos de las plantas medicinales, recomendamos el libro “Hierbas Medicinales y Recetas Caseras“, Autor: Jill Nice. Editoral Paidós Ibérica, 1992.

Imagen: salood.com

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