¿Gripe o Resfriado?

Nos acercamos a la época del año en que los resfriados y la gripe hacen acto de presencia. Picor de garganta, tos, dolor de cabeza, congestión nasal, fiebre, abatimiento… Todos estos síntomas hacen que, en la mayoría de ocasiones, no sepamos diferenciar si nos encontramos ante un resfriado común o ante el virus de la gripe. Estar atentos para saber distinguir una afección de la otra es importante para poder acertar en el tratamiento y evitar tomar medicamentos equivocados.

gripe o resfriado

La Gripe

La gripe es una enfermedad vírica que afecta principalmente a las vías respiratorias superiores. Es muy contagiosa y suele presentarse de forma esporádica o estacional (en los meses de noviembre a abril). Aparece de golpe produciendo malestar general, fiebre elevada, dolor de cabeza y musculo esquelético, cansancio y, en algunas ocasiones, congestión nasal, picor de garganta, tos seca, irritación ocular o incluso diarrea y vómitos. Una de las características más diferenciadoras de la gripe es que puede causar complicaciones más graves como bronquitis o neumonía en población de riesgo (ancianos, niños, asmáticos, diabéticos, etc). Existe una vacuna que ayuda a prevenirla o, por lo menos, a reducir los efectos de la gripe en caso de contagio.

El Resfriado

El resfriado, a diferencia de la gripe y a pesar de ser también una afección vírica en la mayoría de ocasiones, puede aparecer en cualquier momento del año.  Suele aparecer de forma gradual con síntomas en nariz, ojos y garganta (tos, mucosidad, nariz tapada, irritación, picor y lagrimeo ocular, dolor de garganta). No suele causar fiebre alta ni dolores de cabeza o musculares tan intensos como la gripe. No existe vacuna que prevenga o aminore los resfriados.

Es necesario recordar que tanto la gripe como la mayoría de resfriados son provocados por virus y no por bacterias, por lo que los antibióticos no resultan efectivos. La ingesta de antibióticos debe estar siempre controlada por un médico ya que tomarlos sin ser necesarios provoca resistencia a los mismos. En general, ambas afecciones remiten solas al cabo de unos días, aunque sí es posible utilizar remedios o medicamentos para aliviar los síntomas concretos: analgésicos, mucolíticos o caramelos para calmar la tos y el dolor de garganta.

Los productos naturales a base de miel, regaliz, menta, hibisco, eucalipto o tomillo pueden aliviar algunos de los síntomas. El descanso, la buena hidratación y la no exposición a cambios bruscos de temperatura o a ambientes con humo son buenos consejos tanto para prevenir como para curarse de una gripe o resfriado.  En concreto y para evitar los contagios, es importante mantener una buena higiene de las manos, usar pañuelos desechables, taparse bien la boca al toser o estornudar o ventilar bien las estancias de la casa y del lugar de trabajo son recomendaciones efectivas para evitar el contagio.

Fuente: “Salud & Vida”. Noviembre 2011.
Imagen: vitonica.com

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