Falsos mitos sobre la vejez

By | 29 octubre, 2011

Artículo escrito por Enfermeras a Domicilio.

A lo largo de la historia se han ido creando una serie de mitos sobre la vejez que han hecho en muchas ocasiones que tengamos una concepción errónea o distorsionada de cuál es la realidad de este grupo de edad.

El Abuelo Angel (98) y Andrea (28)
Imagen: El Abuelo Angel (98) y Andrea (28) (Andrea Guerra)

Estas falsas concepciones tanto pueden ser positivistas como negativas, estas últimas mucho más abundantes. Las positivas llevan a mitificar la ancianidad, mostrando a los ancianos como personas que han perdido sus capacidades sexuales y sus impulsos, lo que les lleva a entrar en una etapa de sosiego y de reencuentro de toda su experiencia y sabiduría acumulada a lo largo de su vida.

Los conceptos negativos engloban los mitos que hacen referencia a el deterioro y la invalidez que conlleva la ancianidad. Algunos de estos mitos son: Las personas mayores son frágiles (cuando en realidad es una etapa de la vida donde se puede llegar a conservar en buenas condiciones la fuerza y la agilidad, y ello dependerá de muchos factores como estilo de vida, genético, hábitos, etc.

Otro mito sería decir que los mayores no hacen ningún tipo de aportación a la sociedad y solo son un gasto, cuando en realidad son personas que contribuyen de manera importante al desarrollo de la vida de los demás, aunque no es de manera tan evidente y visible como una persona con un contrato laboral. El hecho de cuidar a los nietos, ocuparse de ellos, hace que sus padres puedan mover la economía del país ya que pueden ir a trabajar, ganar dinero y comprar cosas para sus hijos, sus hogares, etc.

Luego hay muchos voluntarios que hacen una labor. Hacen que nos demos cuenta de que cada vez ese rango de edad será más numeroso, por lo que son un aviso de que hay que replantearse la forma de poder asegurar el futuro de los futuros ancianos, que seremos nosotros.

Artículo escrito por Enfermeras a Domicilio.

4 comentarios en “Falsos mitos sobre la vejez

  1. Anna M.

    Grandes reflexiones, deberiamos detenernos mas a menudo a pensar este tipo de cosas.

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  2. Esther

    Tengo que decir, que me ha encantado su artículo.
    Solo tenemos el concepto negativo de las personas mayores y como bien dice, son ellos los que nos ayudan de manera incondicional.
    Yo, como madre, cuido de mi hijo de la mejor manera posible y le doy el mayor cariño que pueda darle a una persona y la verdad que cuando sea mayor no me gustaría que mi hijo me ayudase como una obligación, sino como a alguien a quien quiere. Para ver de esta manera las cosas, hay que cambiar nuestro punto de vista, como dice el artículo.

    Un saludo!

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  3. Enfermeras a Domicilio

    En varias ocasiones podemos ver como la gente mayor es percibida como una carga, en otros casos vemos como ocupan el lugar que les corresponde, que es el de el miembro mas antiguo de la familia y por tanto el que recoge el legado de las experiencias, la trayectoria, la esencia de la familia. Y es en esos casos cuando hemos de ver un ejemplo que merece la pena seguir.
    Lo que dice Esther es muy cierto, queremos que nuestros hijos nos quieran siempre de forma verdadera y sin suponer les una obligación, por lo tanto eduquemos con esos valores, y así ellos querrán lo mismo para si y para sus propio hijos.

    Un saludo.

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