Publicado en agosto 26, 2010 Iván de León No hay comentarios

Pocos bÃpedos amantes de la diversión lo saben, pero no todo el estrés es malo. Mucha gente quisiera eliminar todo el estrés, pero eso no es posible. En absoluto. Existen dos clases distintas de estrés, tan diferentes entre ellas como la euforia y su raramente mencionada emoción opuesta, la disforia.
Por distrés se entiende un conjunto de estÃmulos dañinos que te debilitan, te restan confianza en ti mismo y fuerza para actuar. Ejemplos son la crÃtica destructiva y los personas ofensivas. Este tipo de cosas hay que evitarlas.
Eustrés, por otro lado, es una palabra que la mayorÃa probablemente nunca haya escuchado. Eu-, el prefijo griego que significa “saludable”, se usa en el mismo sentido en la palabra “euforia”. Los ejemplos a seguir que nos impulsan a superar nuestras limitaciones, el entrenamiento fÃsico gracias al que nos deshacemos de nuestros michelines y correr los riesgos que nos sacan de nuestra cómoda esfera de actuación son ejemplos de eustrés: estrés sano que constituye un estÃmulo para crecer.
Quienes evitan las crÃticas fracasan. Hay que evitar la crÃtica destructiva, no toda forma de crÃtica. De igual manera, no se puede avanzar sin eustrés, y cuanto más eustrés podamos crear o aplicar a nuestra vida, antes haremos nuestros sueños realidad.
El secreto es saber distinguir entre uno de otro.
Asà que ten presente que no podemos eliminar todo el estrés. Lo que si podemos hacer es aumentar el eustrés mientras eliminamos el distrés.
Fuente: La semana laboral de 4 horas. Timothy Ferriss. Integral. Pág. 63.
Imagen: lululemon athletica
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