Consejos Para Practicar Jogging

By | 9 abril, 2012

Correr a poca velocidad ayuda a mejorar la resistencia y la salud cardiovascular y también a ser conscientes de nuestro cuerpo y de las limitaciones que aún debemos trabajar para alcanzar una armonía integral. Aunque a simple vista pueda parecer que en la práctica del jogging sólo están involucradas las piernas, es una actividad en la que intervienen casi todos los músculos del cuerpo. Por eso y para los que  no estén acostumbrados a hacer ejercicio, es aconsejable que inicien la práctica con 15 minutos diarios tres veces por semana. Poco a poco el cuerpo irá cogiendo fondo y podremos ir incrementando el tiempo y la frecuencia.

practicar jogging

La playa, lugar perfecto para practicar jogging.


A continuación mencionamos algunos consejos básicos para que la práctica del jogging resulte lo más beneficiosa posible para nuestro organismo:

1.- La importancia de la postura: es muy importante mantenerse casi erguido del todo, con una ligera inclinación hacia delante y siempre mirando al frente, sin bajar la cabeza. A medida que avanzamos en la marcha podemos ir notando cómo los músculos empiezan a soltarse, descubriendo, quizás, partes del cuerpo que antes no conocíamos. Los brazos deben ir balanceándose suavemente, sin rigideces. La respiración también es básica: hay que encontrar la forma rítmica de inhalar aire por la nariz y exhalar por la boca, para cansarnos lo mínimo posible.

2.- Hidratación: es importante que un rato antes de iniciar el ejercicio bebamos agua, ya que de este modo podremos mantener un equilibrio de hidratación en nuestro cuerpo mientras realizamos ejercicio. Es aconsejable tomar una bebida isotónica tras realizar la práctica, aunque ello dependerá del esfuerzo realizado. También hay que mantener la ingesta de líquidos durante las horas posteriores al ejercicio.

3.- Agujetas: las agujetas se padecen cuando practicamos deporte de forma muy puntual y se producen tras someter a los músculos a un ejercicio intenso sin una preparación previa o entrenamiento. Para aliviarlas, se aconseja realizar estiramientos suaves en la zona afectada, aplicar frío local o masajear la zona con una crema a base árnica, menta o cardamomo, que refrescan y tonifican los músculos. De forma preventiva, la alfalfa y la cola de caballo nos pueden aportar los minerales necesarios para que los músculos funcionen perfectamente.

4.- Estiramientos: hay quienes son de la opinión de que realizar estiramientos antes de iniciar la práctica no es beneficioso porque relaja demasiado los músculos. Hay otros que son partidarios de realizarlos para evitar lesiones. En cualquier caso, lo más importante es calentar suavemente el cuerpo antes de empezar el ejercicio o iniciarlo muy suavemente e ir incrementando su intensidad poco a poco. Al terminar la actividad física siempre hay que realizar estiramientos (de unos 40 segundos de duración cada uno) para prevenir las lesiones, contracturas y agujetas, relajar los músculos y adquirir flexibilidad.

En cualquier caso, lo más recomendable es realizar ejercicio suave de forma regular con el equipo correspondiente. Pretender recuperar la forma física sometiéndonos a un ejercicio desmesurado no nos traerá más que dolor muscular, lesiones y pocas ganas de repetir.

Fuente: “Dietética y Salud” nº 160.
Imagen: benefitsofjogging.org

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