¿Por Qué Las Raciones De Comida Son Cada Vez Más Grandes?

Es interesante observar como en las últimas dos décadas hemos tenido un incremento exagerado en el tamaño de las porciones de comida. De acuerdo a un estudio publicado por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) llamado “Portion distortion” (Distorsión de la porción), este aumento se ha dado en la mayoría de las comidas y se ha habla que se ha duplicado, y hasta triplicado, el tamaño de las raciones.

Croquetas

Hace un tiempo publicamos un artículo donde comparábamos el tamaño de las porciones. Por colocar un ejemplo, hace 20 años una hamburguesa aportaba más de 300 calorías, pero hoy puede llegar hasta las 600, una porción de pizza contenía unas 500 calorías, hoy supera las 850. Ya te puedes dar una idea…

Según los especialistas, el incremento de las porciones en los menús de comida rápida se debe a una estrategia de marketing aplicada para atraer a los consumidores, más por el mismo precio.

En España tenemos un problema debido a que las porciones de los menús caseros son iguales a las de hace veinte años, cuando se hacía más ejercicio y, por tanto, se consumían más calorías. Pero hoy básicamente comemos más y hacemos menos ejercicio deportivo y también somos menos activos durante el día.

Es evidente que el medio de la población tiene más sobrepeso que en el pasado, es por ello que debemos tomar conciencia del tamaño de las raciones de comida, cosa que muy poca gente tiene presente.

Fuente: ¿Por qué las raciones de comida son cada vez más grandes? (Noticias Quirón)

Sueño y Obesidad

Tal y como ya hemos explicado en anteriores ocasiones, el buen descanso y el sueño reparador son ingredientes esenciales para la salud de nuestro cuerpo y de nuestra mente. Por el contrario, dormir menos horas de las necesarias noche tras noche, puede acarrear riesgos para nuestro metabolismo. Los estudios realizados en los últimos dos años concluyen que dormir menos de lo necesario favorece el sobrepeso y aumenta el riesgo de sufrir diabetes. Se ha demostrado que, si perturbamos el ciclo del sueño nuestro organismo experimenta cambios que lo llevan a tener más hambre, a preferir alimentos calóricos, a quemar calorías con menos eficiencia y a acumular más grasa. Al mismo tiempo, la secreción de insulina se reduce y con ella también el control del nivel de azúcar en sangre.

sueño
Dormir bien nos refresca por dentro y por fuera

Por todos estos motivos, el neurobiólogo Dr. Buxton (de la Universidad de Medicina de Harvard) sostiene que el sueño inadecuado sería el tercer pilar que, junto a la dieta desequilibrada y la falta de actividad física, protagonizan la actual epidemia de obesidad. En esencia y para hacernos una idea rápida de la cuestión: la dieta determina cuántas calorías entran en el cuerpo; la actividad física influye en cuántas salen; y el metabolismo – regulado en parte por el sueño -, influye en la facilidad con la que las calorías quedan atrapadas entre la entrada y la salida. El peso aumenta cuando la cantidad de sueño se reduce y el horario se altera y la falta de sueño altera las hormonas leptina y grelina, que regulan el hambre, aumentando la sensación de apetito. Buxton afirma en su último trabajo publicado este pasado mes de abril en la revista Science Translational Medicine que “dormir poco cambia nuestras preferencias; nos apetecen más los alimentos ricos en carbohidratos y no tanto las frutas, verduras y hortalizas”.

¿Podemos adaptar nuestro organismo a la falta de sueño?

Pese a los anteriores resultados de Buxton, aún queda espacio para la esperanza. Según afirma Lluís de Lecea, neurobiólogo de la Universidad de Stanford (EE.UU.)  “una persona puede dormir menos de lo que le conviene, por ejemplo seis horas al día, y adaptarse cuidando la dieta y practicando actividad física”. Para De Lecea el sueño puede ser un factor importante para el aumento de peso, pero la clave sigue siendo la dieta. Los resultados de la última investigación llevada a cabo por el propio Buxton indican que algunas de esas alteraciones en el metabolismo provocadas por la falta de sueño son reversibles.

Respecto a las horas de sueño recomendables y pese a las ocho horas de rigor, los expertos están de acuerdo en que no puede establecerse una pauta generalizada de horas de sueño para los adultos, ya que a nivel individual las necesidades de sueño varían de una persona a otra. Cosa distinta sucede con los niños: ellos son un colectivo especialmente vulnerable al déficit de sueño ya que las consecuencias afectan a su desarrollo y a su proceso de aprendizaje. El déficit de sueño en los niños puede provocar problemas de crecimiento (ya que la hormona del crecimiento se segrega al dormir), mayor riesgo de obesidad y menor rendimiento escolar, ya que queda afectada la memoria y la capacidad de concentración.

Fuente: El Mundo, 7 de mayo de 2012
Imagen: vivirsalud.com

Todos Los Nutrientes Son Importantes

Ningún nutriente es más importante que otro, a la hora de alimentarnos no debemos caer en el error de buscar el alimento más importante. No existe un nutriente principal, existen 6 grupos principales y no debemos descuidar ninguno. En España se acostumbra a darle mayor importancia a las proteínas, incluso existe una frase muy conocida “deja el arroz y cómete la carne…”.

Lucia Bultó, nutricionista y especialista en educación alimentaria infantil, nos explica en el siguiente vídeo las consecuencias del exceso de proteínas o hidratos de carbono en la alimentación de los niños (consejos que también aplicablan a los adultos).

Opción Médica Para Combatir La Obesidad

Artículo escrito por Esther de Terapias de Obesidad.

La obesidad y el sobrepeso afectan a una buena parte de la población española. De hecho, España es uno de los países que encabezan la lista de países europeos con mayor porcentaje de población obesa.

Monumento a la obesidad
Monumento a la obesidad (flickr.com/photos/xolkan/388661328)

Para la mayor parte de personas que padecen obesidad o sobrepeso, el “ponerse a dieta” suele ser la primera opción; sin embargo en muchos casos en los que el problema de la enfermedad está seriamente arraigado las dietas no siempre funcionan y son necesarios tratamientos mucho más específicos para solucionar el problema. Dentro de estos tratamientos o técnicas, hace menos de un año que se está realizando en España una nueva técnica para combatir la obesidad. Se llama Cirugía Endoluminal, también conocida como POSE.

La “base” de este nuevo tratamiento es similar a la de otros tratamientos para combatir la obesidad. La técnica se basa en conseguir una reducción de la capacidad del estómago del paciente obeso. De este modo la capacidad del estómago queda limitada y el paciente presenta una temprana saciedad ya que se consiguen antes los valores máximos de distensión gástrica que provocan la sensación de saciedad. Esta sensación de saciedad hará que el cambio de hábitos alimenticios que tiene que realizar el paciente sea mucho más sencillo y consecuentemente acabe perdiendo peso.

Pero entonces, ¿cuál es la novedad en esta técnica?: La principal novedad es que esta reducción de estómago se hace por vía oral (endoscopia), es decir sin necesidad de abrir ninguna vía de acceso. Mediante vía endoscópica se realizan unos pequeños pliegues en el estómago que reducirán el tamaño del mismo.

Esto supone importantes beneficios para el paciente ya que al tratarse de un tratamiento mínimamente invasivo se reduce el dolor post cirugía, disminuyen considerablemente los riesgos de infección ya que no hay heridas, y la recuperación del paciente es más rápida y la estancia hospitalaria mucho más corta. En la mayoría de los casos, el paciente, a las horas de la intervención puede hacer vida “relativamente normal”.

¿Para quien está indicada?: Esta nueva técnica está especialmente indicada para personas que padecen obesidad grave (en general se considera grave cuando el IMC-índice de masa corporal- está entre 34 – 40) y también para personas que hayan probado otros tratamientos como el balón intragástrico y no les haya funcionado o bien personas con obesidad que no quieren someterse a cirugías mayores.

En cuanto a la pérdida de peso conseguida, depende como siempre de cada caso, no obstante, los datos proporcionados hasta la fecha por el equipo pionero en este tratamiento en España- el equipo médico de Terapias de Obesidad- habiendo realizado más de 40 intervenciones desde el año pasado, concluyen que en cuarto mes después de la intervención, los pacientes han perdido una media del 49,77% (aproximadamente la mitad) del exceso de peso que tenían.

Más información: www.terapiasobesidad.es

Aprender a Comer Sano

Cada vez son más los lugares que optan por colocar máquinas expendedoras de comida y bebida para colaborar con el ritmo frenético de vida occidental. La mayoría de estas máquinas ofertan productos poco saludables como la bollería, los dulces o las bebidas azucaradas. Pero la imaginación y los estudios de marketing están dando como resultado nuevas formas de venta que logran que los consumidores se decanten, de forma insconsciente, por productos más saludables.

Chocolatinas y snacks, los más vendidos.

Esta fue la iniciativa que desarrollaron nutricionistas y expertos en marketing del Hospital General de Massachussets (EEUU) y que ha sido publicada en la revista ‘American Journal of Public Health’. Lo primero que tuvieron en cuenta los autores del estudio fue el hecho de que a la hora de elegir un aperitivo es el marketing el que influye en nuestro cerebro, de tal manera que los productos situados a la altura de los ojos son los que finalmente suelen ser comprados.

A lo largo de nueve meses, los autores del estudio establecieron una serie de medidas en la cafetería del Hospital General de Massachussets. La intervención se realizó en dos fases. En la primera, establecieron un código de colores para los alimentos y bebidas: los productos (comida o bebida) que contenían más calorías y grasas saturadas llevaban una pegatina roja, los que estaban en un nivel intermedio una amarilla y los que eran más saludables, una verde. A la medida del etiquetaje de colores le sumaron la colocación de carteles informativos explicando el significado del código de colores, la frecuencia con la que se podía consumir cada color y la diferencia de calorías entre unos y otros productos. Seis meses después, implantaron la segunda fase del programa en bebidas frías, sandwiches preparados y fritos. Reorganizaron las cinco máquinas refrigeradas que había en la cafetería para que los productos más saludables (agua, bebidas dietéticas, sandwiches vegetales y los lácteos bajos en grasa) quedaran en el lugar más visible (a la altura de los ojos de los usuarios) y las bebidas más calóricas por debajo de éstos. Además, introdujeron botellas de agua en todas las máquinas y situaron cinco cestas más con agua al lado de los alimentos. Las patatas y otros fritos se ubicaron en dos estantes adyacentes, y se pusieron las de etiqueta amarilla por encima de las que tenían pegatina roja.

Resultados

Tras nueves meses de experimento y tras analizar los datos obtenidos se observó que durante la fase I las ventas de productos con pegatina roja se redujeron un 9,2% y la de las bebidas rojas, un 16,5%. A ese descenso hay que sumar el que se produjo durante la segunda fase, un 4,9% para los primeros y un 11,4% para los segundos. El consumo de los alimentos verdes aumentó un 4,5% y el de bebidas saludables un 9,6% durante el primer periodo, ascenso que siguió en la segunda tanda de medidas con un 0,8% y un 4%, respectivamente.

Los autores del estudio afirmaron que esos resultados demuestran que una simple intervención basada en un código de color para etiquetas puede aumentar las ventas de productos saludables y disminuir las de los menos sanos en una cafetería de un gran hospital sin cambiar el precio ni la variedad de productos, pudiendo extrapolarse fácilmente a otros entornos alimenticios.

Aprender a consumir y comer lo que realmente necesitamos

Medidas e iniciativas como la descrita son realmente interesantes especialmente en los jóvenes y adolescentes. No obstante, la influencia del marketing en las pautas de consumo nos debería invitar a reflexionar sobre si somos “víctimas” de las estrategias comerciales, si compramos los productos que al vendedor le interesa colocar y si acabamos adquiriendo más productos de los que en realidad necesitamos. Quizá sea mejor opción sea la de aprender a tomar conciencia de lo que nuestro cuerpo necesita, aprender a cuidarlo siguiendo nuestra intuición y nuestro propia criterio, sin necesidad de estar “sometidos” al control del marketing y a las estrategias de venta.

Fuente: “El Mundo”. Viernes 20/01/2012
Imagen: paperblog.com

Remedios Nutricionales contra la Hipertensión Arterial

Según los datos publicados por la Sociedad Española de Hipertensión y la Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial, en España la prevalencia de hipertensión en adultos es de un 35% – alcanzando el 40% en edades medias y el 68% en mayores de 60 años-, afectando, en total, a unos 10 millones de sujetos adultos.

hipertension

Los cereales integrales

Si bien es cierto que puede existir cierta predisposición genética para desarrollar hipertensión, no hay que olvidar el papel fundamental de la dieta y el estilo de vida activo y saludable. Según una investigación publicada en julio de 2011 en la revista American Journal of Clinical Nutrition la ingesta de cereales integrales se relaciona de forma inversa con el riesgo de sufrir hipertensión arterial. Es decir, los grupos del experimento cuyos miembros consumían cantidades superiores de cereales integrales, registraban menos casos de hipertensión. De entre los cereales integrales el estudio destacó el salvado de trigo como ingrediente potencialmente responsable de la reducción del riesgo de hipertensión, si bien también son recomendables la cebada, la avena, el centeno y el mijo. Los cereales y harinas integrales son mucho más nutritivos y saludables que los refinados. Ayudan a prevenir cánceres, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. Una de sus principales aportaciones es la fibra: el Institute of Medicine estadounidense fija las cuantías recomendadas de fibra entre 30 y 38 gramos diarios para los hombres y entre 21 y 25 para las mujeres. Sin embargo, la ingesta media en España no alcanza los 19 gramos al día.

Las espinacas

Los nitratos inorgánicos presentes en las verduras como las espinacas producen óxido nítrico al entrar en contacto con las bacterias bucales. Según un equipo de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) ese óxido posee propiedades vasodilatadoras en las arterias, ayudando a abrirlas y a mejorar su función, contribuyendo así al control de la tensión arterial.

La alimentación y la práctica regular de ejercicio físico son dos buenas pautas preventivas para reducir el riesgo de sufrir hipertensión arterial, tanto para las personas sanas como para aquellas que presentan niveles de tensión altos que, por el momento, no necesitan de tratamiento farmacológico e incluso, también, para las que ya se estén medicando. Además, los ejercicios y las técnicas de relajación ayudan a mantener el estrés a raya, contribuyendo también a mantener un equilibrio en el organismo y unos buenos niveles de tensión arterial.

Fuente: Vivir Mejor, nº 126, Enero 2012
Imagen: irespuestas.com

Atención Afectiva y Obesidad Infantil

Los cuidados y la atención que dispensa una madre al bebé durante sus primeros meses de vida ejercen un importante influjo sobre su desarrollo psicológico y sobre la formación de su personalidad. A este hecho, ya conocido por los expertos, se añade un nuevo descubrimiento: los recién nacidos que han tenido una relación menos cercana con su madre tienen más probabilidades de ser obesos en su adolescencia.

mama y bebe
El cariño y la atención son básicos en su desarrollo

Así lo acaba de mostrar un nuevo estudio estadístico realizado en la Universidad Estatal de Ohio (EEUU) en el que se han seguido a más de 900 niños desde sus tres primeros meses de vida -cuando el trato con sus madres fue objeto de repetidos exámenes- hasta los 15 años de edad. Llegados a la adolescencia, los niños que reflejaron una peor relación con sus madres presentaban tasas de obesidad significativamente mayores, aun teniendo en cuenta otras variables que podían correlacionar, como los niveles de educación o ingresos.

En el estudio se midieron la calidad de las relaciones entre la madre y el bebé utilizando dos parámetros: la sensibilidad materna y el apego de seguridad. La sensibilidad materna se midió a partir de la interacción en situaciones de juego que fueron registradas en vídeo. Para determinar el apego de seguridad se evaluaron las reacciones de los niños en presencia o en ausencia de sus progenitoras, en condiciones controladas en laboratorio. Fueron objeto de valoración positiva tanto la capacidad de la madre para reconocer el estado de ánimo y las necesidades del hijo como la tendencia de este a explorar sin miedo el entorno, a sabiendas de que estaría bien cuidado y vigilado por su madre. Ambos parámetros se midieron repetidamente a medida que los niños crecían: a los 15, 24 y 36 meses de edad.

Resultados

Cuando los bebés cumplieron los 15 años, se observó que más de un cuarto de los niños con bajas puntuaciones en sus interacciones con la madre presentaba niveles preocupantes de obesidad. En contraste, sólo el 13% de quienes mejor atendidos estaban según las pruebas presentaba este mismo problema.

El resultado del estudio invita a reflexionar, una vez más, sobre la atención que los progenitores prestan a sus hijos en este mundo acelerado en el que vivimos. Los científicos nos recuerdan que la calidad de las relaciones entre madre (y padre) y el bebé son un factor importantísimo en la regulación de las emociones, el desarrollo neuronal y la respuesta al estrés durante el crecimiento de los niños. Además, el manejo del estrés está relacionado con anomalías en sistemas fisiológicos de los que depende el balance energético, las cuales pueden derivar en obesidad. No obstante no hay que obviar los principales factores de obesidad son la mala dieta, el sedentarismo y la falta de sueño.

La supervisión, la atención y el afecto de los padres sobre sus hijos no sólo son factores que pueden ayudar a reducir los malos hábitos alimentarios y el estilo de vida sedentario, sino que, además y más importante, aportarán a esos niños una serie de herramientas y habilidades emocionales que les serán de gran utilidad en su desarrollo y, especialmente, en su vida como adultos.

Fuente: “El Mundo” (2 de enero de 2012)
Imagen: vicuba.com