Artrosis y Calidad de Vida

La artrosis es una afección degenerativa y crónica del aparato locomotor causada por la erosión o incluso la pérdida del cartílago presente en las articulaciones, produciendo dolor. Además, cuando se produce ese desgaste el hueso reacciona y crece por los lados produciendo las típicas deformaciones que pueden apreciarse en las personas que la sufren. Aunque durante muchos años la artrosis se ha asociado al envejecimiento y al desgaste físico, lo cierto es que en la actualidad afecta también a los jóvenes deportistas, trabajadores, mujeres menopáusicas o personas con sobrepeso.

artrosis

Sin embargo, no hay que perder la esperanza. Junto a los avances en el campo de la medicina, la farmacología y el redescubrimiento de las terapias alternativas y naturales, las personas que padecen artrosis pueden mejorar su calidad de vida siguiendo las recomendaciones que ofrece la Sociedad Española de Reumatología:

Mantener un peso corporal apropiado: la obesidad es una de las principales causas de la enfermedad, favoreciendo, además, un rápido progreso. Seguir una dieta sana y supervisada por un especialista ayuda a mejorar los síntomas.

¿Calor o frío?: en general el calor resulta más beneficioso en el caso de la artrosis, ya que alivia el dolor y relaja la articulación. Basta con aplicar una esterilla eléctrica o una bolsa de agua caliente sobre la articulación dolorosa. No obstante, si se produce un intenso brote de dolor en la articulación afectada es útil aplicar frío local.

– Hábitos posturales: es importante dormir en una cama plana, evitar sentarse en sillones o sofás hundidos y tratar de utilizar sillas con el respaldo recto, manteniendo la posición natural de las caderas y las rodillas y los pies siempre en contacto con el suelo. También es importante evitar la sobrecarga de las articulaciones: no coger pesos excesivos, no caminar por terrenos irregulares o no permanecer de pie de forma excesiva y sin descansar.

La importancia del ejercicio físico: el ejercicio protege la articulación y aumenta la fuerza muscular. Se recomienda caminar, ir en bicicleta, practicar natación, yoga o taichi, ya que permiten realizar ejercicio suave sin sobrecargar las articulaciones. Además, el traumatólogo o fisioterapeuta pueden prescribir ejercicios específicos para cada articulación.

Reposo: al ser una enfermedad que cursa con períodos intermitentes de dolor, es recomendable el reposo relativo durante las fases de mayor dolor, siendo también beneficioso intercalar pequeños períodos de reposo durante la actividad diaria.

Calzado adecuado: si se padece artrosis lumbar, de caderas o de rodillas los expertos recomiendan utilizar un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie al caminar. Este efecto amortiguador también puede lograrse utilizando plantillas o taloneras de silicona. Por el contrario, en modo alguno es recomendable utilizar calzado con tacón excesivo.

– Y por último pero como recomendación más importante: Mantener Una Actitud Positiva. Es importante ser consciente de que la artrosis, pese a todo, permite mantener una vida personal completa, con escasas limitaciones. Es por ello que una actitud positiva y de aceptación ayudará a no focalizarse de forma excesiva en el dolor y permitirá a la persona disfrutar de sus actividades y de la compañía de los demás, redundando todo ello en una mejoría física y emocional.

Fuente: ES, La Vanguardia, 16 de junio 2012
Imagen: medininca.blogspot.com

Melón: Fresco y Depurativo

El melón es, junto a la sandía, una de las frutas que más agua contiene… y menos calorías aporta. Por este motivo es ideal para aquellas personas que quieren seguir una dieta depurativa, diurética o baja en calorías. En verano nos refresca y ayuda a reponer los líquidos perdidos. A nivel nutricional, el melón posee pequeñas cantidades de grasas y proteínas y un 8% de hidratos de carbono de absorción rápida. Destaca también su aporte de betacaroteno (en mayor cantidad cuanto más naranja es su pulpa), potasio y, especialmente, vitamina C: una ración de 200 gramos de melón cubre más del 80% de las necesidades diarias de esta vitamina. Por este motivo resulta aconsejable tomarlo como postre tras, por ejemplo, un plato de lentejas, ya que la vitamina C facilita la absorción del hierro.

melon

¿Cómo elegirlo?

Para que el melón sea jugoso y de sabor dulce se recomienda elegir los más firmes, compactos y pesados, de aroma dulce pero no excesivo y que al presionar en los extremos éstos cedan ligeramente.

¿Cómo tomarlo?

Además de como postre o como pieza de fruta en el desayuno (ayuda a depurar el organismo y al tránsito intestinal), el melón se presta a múltiples preparaciones, tanto en platos dulces como salados, cremas frías, sorbetes, zumos y, por supuesto combinándolo con proteínas como el típico plato de “melón con jamón”, en el que la mezcla del sabor salado del jamón y dulce del melón aporta una gran originalidad.

No obstante, hay personas que si toman el melón como postre les produce ardor o malestar estomacal. En estos casos lo ideal es tomarlo o en ayunas o entre horas.

Como sugerencia: batido diurético de pera y melón

Un licuado casero de pera y melón ayuda a eliminar los líquidos retenidos.

Ingredientes:
– Una pera
– Una rodaja grande de melón
– El zumo de un limón
– Medio vaso de agua

Preparación:
Exprime el zumo del limón y colócalo en el vaso de la batidora. A continuación añádele el agua, el melón cortado en trozos y también la pera (sin pelar, pero habiendo quitando las semillas). Bate la mezcla hasta obtener un licuado bien homogéneo.

Este batido puedes tomarlo en el desayuno. Es de gran utilidad para luchar contra la retención de líquidos, ya que todos sus ingredientes ayudan a depurar el organismo.

Fuente: 100 alimentos que mejoran tu salud, RBA 2010
Imagen: enenutricio.wordpress.com

Cistitis: ¿Cómo Prevenirla?

Con la llegada del verano y los baños en la playa y en las piscinas aumenta el riesgo de padecer cistitis. La cistitis es una infección de orina provocada, en la mayoría de casos, por la bacteria E.coli, germen que se encuentra en los intestinos y que es eliminado por las heces. No obstante, en ocasiones permanece y se reproduce de manera patológica en el aparato urinario después de subir por la uretra hasta la vejiga.

Los arándanos sirven para prevenir la cistitis de forma natural

Causas

La cistitis puede verse favorecida tanto por la particular disposición de los órganos urinarios de la mujer (por estar el ano muy cerca de la uretra), como por factores ligados a cambios hormonales que se producen a lo largo de la vida de las mujeres (menstruación, embarazo, menopausia). Asimismo, la presencia de piedras en el riñón o pasar por períodos en los que el organismo está bajo de defensas son factores que también predisponen a sufrir infección de orina.

Síntomas

Los síntomas de la cistitis surgen cuando vamos al baño. Es habitual que la orina cambie de aspecto y de olor, puede volverse más turbia, estar teñida o desprender un olor fuerte y desagradable. La cistitis también provoca una serie de molestias características como son el dolor o escozor al orinar o al mantener relaciones sexuales y la necesidad imperiosa de ir al baño con mucha frecuencia, aunque se acabe de vaciar la vejiga.

¿Cómo prevenir la cistitis?

El tratamiento médico adecuado para curar la cistitis suele ser a base de antibióticos pero una buena prevención nos ayudará a evitar nuevos brotes. Ahí van algunos consejos:

– Beber abundantes líquidos, evitando en la medida de lo posible el alcohol y la cafeína, ya que así favorecemos la eliminación de las bacterias del tracto urinario.

– Mantener limpia y seca la zona genital. Esto es muy importante en verano: para evitar el exceso de humedad se recomienda no permanecer mucho tiempo con el traje de baño mojado.

– Orinar con regularidad: no es bueno aguantarse, ya que ello favorece la proliferación de bacterias.

– Evitar prendas ajustadas y elegir ropa interior de algodón.

Junto a estos sencillos consejos, la medicina natural nos ofrece alternativas muy interesantes tanto para prevenir como tratar la cistitis junto con los antibióticos: los arándanos y frutos rojos. Este pequeño fruto posee un componente que dificulta que la bacteria E.coli se adhiera a las paredes de la vejiga. No tiene efectos secundarios, es de alta tolerancia y se puede tomar de forma continuada al carecer de toxicidad.

Fuente: Contigo! Magazine Núm. 5 año 2012
Imagen: blog.kiwilimon.com

¿Cuándo comer?

¿Cuántas veces hemos oído y reproducido la frase de “no piques entre horas”?. Ese consejo repetido desde hace años encuentra ahora respaldo científico según un estudio publicado en la revista “Cell Metabolism”: tan importante es lo que se come como cuándo se come. Los expertos coinciden en que establecer unos horarios fijos para alimentarse y respetar los tiempos de descanso del organismo entre comidas son fundamentales para prevenir enfermedades metabólicas y  mantener el peso a raya. La explicación a esta cuestión parece encontrarse en que comer a cualquier hora altera los biorritmos y esa alteración es un factor de riesgo para sufrir obesidad.

Picar entre horas, uno de los vicios más extendidos

Los biorritmos de nuestro organismo vienen determinados por el reloj interno que regula la vigilia y el sueño. Su función es básica ya que de él dependen numerosos mecanismos metabólicos: las reacciones que se producen en nuestro cuerpo para, por ejemplo, procesar los alimentos y obtener de ellos la energía necesaria para vivir.

Desde un punto de vista práctico, conocer cómo funcionan esos biorritmos internos y cómo éstos interfieren en el proceso metabólico es fundamental para poder tratar uno de los mayores problemas de salud del mundo occidental: la obesidad. Los autores del mencionado estudio afirman que las modificaciones sobre el estilo de vida constituyen la primera línea de intervención en el tratamiento de la obesidad debido a su facilidad y poco coste en comparación con la cirugía o la farmacoterapia. Por este motivo y junto a las clásicas recomendaciones de cambiar lo que comemos, los autores del estudio apuestan por centrarse en los ritmos naturales de alimentación como pilar del tratamiento contra la obesidad.

Para comprobar su hipótesis y determinar si esos ciclos metabólicos pueden proteger contra la obesidad y otros problemas asociados, investigadores del Departamento de Gastroenterología de la Universidad de California (EEUU) han desarrollado el siguiente estudio: alimentaron a ratones durante 18 semanas, unos siguiendo una dieta estándar y otros una dieta alta en grasas, si bien la variable fundamental fue que algunos tenían acceso libre a la alimentación y otros acceso limitado cada ocho horas. Resultado: tanto los ratones que tomaron una dieta alta en grasas como los que comieron una dieta normal estuvieron protegidos de la obesidad siempre que la ingesta la realizaran en un horario restringido. Esto se tradujo en que los roedores mostraron mejoras en su ritmos metabólicos y funcionales, ganaron menos peso y sufrieron menos niveles de inflamación, un marcador relacionado con la resistencia a la insulina, en comparación con los que comieron a cualquier hora.

A la vista de estos recientes estudios, podemos concluir con que es hora de focalizar la atención también en cuándo se come. Según el Dr. Ramon Estruch del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona . “Siempre se ha dicho que comer cinco veces al día es lo mejor, pero hay poca evidencia que apoye esto. Lo que demuestra el estudio es que mantener un ritmo de comidas de ocho horas frente a comer cuando tú quieras es mejor y genera cambios increíbles, como una reducción en los niveles de insulina, lo que supone una protección frente a la aparición de diabetes”.

En definitiva, es fundamental que aprendamos a conocer nuestro metabolismo para identificar nuestros biorritmos en lo referente a la comida, ya que con un buen conocimiento y una ingesta de comida respetada y consciente nuestro organismo tendrá una mayor capacidad para ajustar su sistema de eficiencia energética y sentirse mejor y con mayor vitalidad.

Fuente: El Mundo 20 junio 2012
Imagen: salood.com

Alergias Vs Intolerancias

El número de personas alérgicas a determinados alimentos se ha duplicado en los últimos 10 años, especialmente en niños. En Europa continental las alergias más comunes en niños son las provocadas por el huevo, la leche de vaca y las nueces, mientras que en adultos se dan más casos de alergia en frutas, nueces y verduras.

La intolerancia a la lactosa, un problema cada vez más común

Los expertos desconocen, por el momento, los motivos que están desencadenando ese aumento de alergias alimentarias. No obstante y ante el importante crecimiento de casos de anafilaxia (reacción desmesurada del sistema inmunológico ante la entrada de un elemento alérgeno), la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) ha lanzado una campaña sobre alergias alimentarias que tiene como objetivo educar al público en general en la detección de los síntomas y desencadenantes del shock anafiláctico y ofrecerles recursos útiles para reaccionar en caso de emergencia, como por ejemplo, saber utilizar un lápiz de adrenalina.

Las intolerancias NO son alergias

La campaña del EAACI también se centra en enseñar a distinguir entre las intolerancias alimentarias y las alergias alimentarias, dada la confusión que produce en la población. Las intolerancias alimentarias no están relacionadas de forma directa con el sistema inmunitario y, por tanto, no pueden medirse con pruebas de alergia. Por ejemplo, la intolerancia a la lactosa se produce como consecuencia de una hipersensibilidad no alérgica y sus consecuencias se limitan a molestias estomacales, flatulencias o problemas en la piel. En general, los síntomas de hipersensibilidades no alérgicas son más leves y raramente suponen una amenaza para la vida de las personas.

Relacionado con esta cuestión, la EAACI también está trabajando para involucrar a las autoridades de la Unión Europea en lo referente al etiquetaje de los alimentos, instaurando un sistema de información genérico en el etiquetaje de todos los productos que supere, así, la arbitrariedad que existe hoy en día al respecto: actualmente los fabricantes pueden utilizar distintos criterios para las etiquetas de “puede contener…” y eso se traduce en una absoluta inseguridad para el consumidor.

Es evidente que no podemos pronosticar si vamos a sufrir alergia a algún alimento. Las causas aún son un misterio. No obstante y como consumidores, sí podemos reclamar un mayor rigor en el etiquetaje de los alimentos para evitar episodios alérgicos una vez ya conocemos de su existencia. Es “sólo” una cuestión de responsabilidad colectiva.

Fuente: El Mundo, 18 de junio 2012
Imagen: vivirsalud.com

Exceso de Proteínas en Niños

Seguimos profundizando en el tema de la obesidad infantil. Según un reciente estudio promovido por la compañía especializada en nutrición infantil Almirón y titulado “Alimentando la Salud del Mañana”, los niños españoles de entre 1 y 3 años consumen más del doble de proteínas diarias aconsejadas. Además, el 71% consume más calorías de las necesarias y un 43% supera en un 30% las recomendaciones internacionales. Las principales causas de ese exceso de proteínas las encontramos en una ingesta excesiva de leche de vaca (29% del total) y de carne roja (25% del total).

La ingesta de frutas y verduras, básica desde la infancia

Los datos del estudio revelan también que el 42% de los niños de entre 1 y 2 años y el 66% de 2 a 3 años consume leche de vaca después de la de continuación. Un punto muy importante es que la dieta de estos niños se caracteriza también por un menor consumo de pescado respecto al de carne, así como de verdura y fruta, principal fuente de fibra. Así, un 98% de los pequeños de 1 a 2 años y el 93% de 2 a 3 años no consumen suficiente fruta y un 13 % no come nada de este alimento, carencia que se refleja en un claro déficit de vitaminas y ácido fólico, clave en el proceso de producción y mantenimiento de nuevas células experimentado durante la infancia.

La creencia socialmente aceptada de que un niño bien alimentado es aquel que está “rellenito” y que come cada día un segundo plato de proteína animal (carne roja, pollo, cordero…) así como grandes cantidades de productos lácteos (leche, yogures y derivados lácteos) parece que debe empezar a cuestionarse. España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia. La consecuencia más importante de este tipo de dieta hiperprotéica es el incremento del riesgo de desarrollar obesidad en el futuro, así como todas las enfermedades y patologías que de ella se derivan (diabetes, hipertensión, colesterol…). Aunque es cierto que existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen, entre los que destaca la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control.

Según los expertos, en los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día. A modo de ejemplo: un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos de proteínas diarias. Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y 15 un filete de ternera de 100 gramos.
Es importante reflexionar acerca de los hábitos alimentarios de los niños. Los datos apuntan cada vez más a la necesidad de introducir en mayor medida vegetales, frutas y verduras en las dietas infantiles, además de pescado. Es posible que a los niños les guste menos la verdura que los macarrones… pero todo es cuestión de hábitos y de cómo el niño experimente la hora de comer. Quizá requiera de un mayor esfuerzo por parte de los padres, pero visto lo visto, vale la pena.

Fuente: El Mundo, 19 junio 2012
Imagen: macrobioticamediterranea.es

Yoga: Precisión, Percepción y Poder de Integración

La práctica del Yoga tiene numerosos efectos. Si bien existen distintos tipos de Yoga y distintas escuelas, lo cierto es que los pilares de la práctica son comunes a todas ellas. Tampoco es necesario seguir de forma estricta un método y unas instrucciones. De hecho, la flexibilidad mental y la exploración del propio cuerpo y, sobretodo, de los propios límites, son elementos que con la práctica vas descubriendo e integrando no sólo en la clase, sino también en tu vida diaria. Es un viaje a tu ser interno que inicias sin darte demasiada cuenta y en el que es importante que tomes conciencia de que, como todo proceso, es lento y a veces doloroso a nivel emocional, pero al final, siempre positivo. No importa la edad ni el estado físico de la persona que se inicia en el Yoga: no estamos compitiendo con nadie, ni exhibiéndonos ante el público. Entender el Yoga de ese modo es desvirtuar todo su contenido. En Yoga cada persona lleva su propio ritmo y su propio camino y lo importante es ir abriéndose a la experiencia de sentir tu propio cuerpo y tus propias emociones. Lo demás, no importa.

Chris Chavez Yoga at Spanish Banks

PRECISIÓN, PERCEPCIÓN y PODER DE INTEGRACIÓN son partes de la práctica, aunque cada escuela y cada maestro las transmiten de distinta manera. Si quieres aprender más sobre esta técnica puedes comenzar con las 3 lecciones gratuitas online del curso de Yoga iYengar.

Desde la propia experiencia, la precisión puede traducirse como la toma de conciencia del propio cuerpo: saber dónde está cada órgano y cada parte del cuerpo, reconocer el espacio que ocupan y como se armonizan con el movimiento realizado en las asanas o posturas. Una parte muy importante de la práctica es tomar conciencia de la espalda y de su firmeza – que no rigidez – y de la zona lumbar, que siempre debe estar protegida colocando la pelvis en retroversión.

La percepción es el darse cuenta del momento presente, de nuestro cuerpo y de nuestro estado interno en ese momento. La respiración es parte fundamental del Yoga, al ser el vehículo que nos transporta al momento presente y nos ayuda a olvidarnos de todo lo que ha sucedido durante el día, por lo menos, durante un rato. Concentrarse en cómo el aire entra y sale de nuestra nariz, notando su temperatura, contando el tiempo que dedicamos a cada inspiración y expiración y sintiendo las tres fases de la respiración (abdominal, costal y clavicular), potencia nuestra capacidad de percepción sensitiva, tanto del entorno como de nuestro estado interno.

Por último, la integración sería uno de los efectos más importantes de la práctica del Yoga. No me gusta hablar de “objetivo”, porque precisamente en Yoga el camino y el momento presente son el disfrute, no hay objetivos más allá de eso. Pero es cierto que cuando llevas tiempo practicando Yoga eres capaz de ser consciente de cuándo tu cuerpo está en tensión al trabajar al ordenador, cuándo tu respiración es entrecortada e incompleta, cuándo tus emociones están revolucionadas o cuándo estás anclado en la queja. A partir de la toma de conciencia de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestras emociones podemos llevar el Yoga a nuestra vida cotidiana. Todo ello nos ayudará a potenciar nuestra salud y a disfrutar de una nueva forma de ver el mundo y disfrutar de la Vida, a través del bienestar y el equilibrio interno.

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