Aditivos Alimentarios y Productos Tóxicos ¿Qué Comemos?

By | 28 May, 2013

¿Los avances en química son buenos para la alimentación? ¿Los aditivos son seguros para el cuerpo? ¿Es más segura la comida de hoy que en el pasado? ¿Qué comemos?

La respuesta a si podemos estar seguros de lo que estamos comiendo o no genera un debate interminable entre dos bandos:
– Unos afirman con pruebas y hechos que no es seguro.
– Otros afirman con pruebas y hechos que si es seguro.

Ambos lados disponen de datos, expertos y años de experiencia que apoyan sus puntos de vista.

Pero, ¿a quién creerle o en quién confiar?

Jordi Évole del programa Salvados intenta ayudarnos a encontrar respuestas a las interrogantes anteriores a través del programa ¿Qué Comemos?, donde se toca el tema de los aditivos alimentarios y productos tóxicos, entre otras cosas.

NOTA: Aunque te puedes confundir entre tanto debate y pruebas de lado y lado, te recomiendo que lo veas con la mente bien abierta y apliques tu criterio personal y el sentido común para que puedas dar con respuestas adecuadas.

Es interesante observar cómo intervienen tantos factores en lo que comemos, desde científicos, política y legislaciones hasta la industria alimentaria y, por supuesto, el consumidor final.

Las leyes y las legislaciones por un lado nos dan “cierta seguridad” con respecto a lo que consumimos de los supermercados. Está permitido agregar tóxicos a la comida pero “ciertos estudios demuestran” que en cantidades controladas no hacen daño… algunos expertos afirman que “el veneno lo hace la dosis”.

Estamos consumiendo sulfitos, nitritos (E-250) y aspartamo (E-951), que en pequeñas dosis están permitidos, pero en grandes cantidades son altamente tóxicos. Pero igual sucede con muchos alimentos naturales, por ejemplo la cafeína en altas dosis es dañina y tiene un origen natural.

Entonces ¿”lo artificial” es malo y “lo natural” es bueno?

Estamos ante las dos caras de la moneda, por un lado lo “artificial” y por otro lo “natural”. Dependiendo del caso, con información y aplicando tu sentido común podrás encontrar una respuesta justa. En realidad depende de ti elegir lo que comes o dejas de comer, pero hace falta que investigues y aprendas al respecto.

En el blog de Gominolas de Petróleo (que le encanta desmentir mitos sobre los alimentos) tienen un análisis del programa ¿Qué comemos? de Salvados que vale la pena leer (como siempre, abre tu mente y aplica tu sentido común al interpretar lo que comentan, recuerda que al final tu eres el que decide).

Si quieres otros criterios, puedes consultar las opiniones de la audiencia del programa Salvados en el hashtag de Twitter #quecomemos.

Aunque hay muchísimo conocimiento y regulaciones, la mayoría de los tóxicos llegan primero a los animales, en forma de alimentos y/o medicamentos, y luego terminan en nuestro cuerpo a través de esos animales convertidos en comida.

Los tóxicos están permitidos en los alimentos por debajo del límite, el problema radica en que a veces los organismos reguladores no van con la velocidad de las pruebas y estudios que demuestran lo contrario.

Una recomendación básica es intentar reducir el consumo de grasa animal, un lugar donde se pueden encontrar diversas toxinas.

Vamos a mirarlo sin tapaderas…

Los animales para producción de alimentos cuestan dinero a los empresarios… hay que sumar el coste de las instalaciones, gastos operativos, recursos, tiempo de la inversión, etc.

Imagina que eres el empresario y se enferman los animales, ¿qué haces?

¿Beneficios económicos o beneficio para todos?, ¿qué tiene prioridad? Recuerda que hay leyes que cumplir…

Estamos claros que los animales reciben medicación, y aunque “supuestamente” está controlado, lo cierto es que una parte de esas medicinas o antibióticos podrían terminar en nuestro plato.

¿Estamos exagerando o no con la comida de hoy?

¿De quién es la culpa, el que regula, el que produce, el que vende o el que consume?

Es un tema importante y por eso me gustaría leer tu opinión.

Escribe un comentario más abajo y cuéntanos lo que piensas.

Y por favor no te vayas sin antes compartir este artículo para que más personas puedan informarse y compartir lo que piensan.

Repito, es un tema que vale la pena difundir… todos estamos involucrados.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *